Un día cualquiera

No necesitamos grandes instalaciones, ni maquinas carísimas. Tenemos la maquina más perfecta de la creación. Huesos, nervios, cerebro y corazón, ahí está la perfección.

No necesitamos que ninguna marca nos autorice o de permiso para usarla, porque somos nuestra propia marca.
No somos espartanos, aunque corramos la spartan. Diez años antes de que estrenarán 300, nosotros ya éramos pretorianos, hace más de veinte años.
No somos buenos porque tenemos las mejores instalaciones, las mejores maquinas, o sigamos la corriente que nos imponen las modas. Somos buenos porque nos gusta entrenar con pasión y mucho corazón.
Solo Crossbox.

Rendirse no es una opción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll al inicio